Inspirada en la noche más larga del año, esta vela honra el regreso de la luz. Yule nos recuerda que incluso en el invierno más profundo, la vida continúa gestándose en silencio. Es un momento para descansar, cerrar ciclos, recuperar fuerzas y confiar en que cada semilla florecerá a su debido tiempo.
Enciéndela para acompañar momentos de introspección, esperanza y nuevos comienzos.